La expresión una imagen vale más que mil palabras nunca había había tenido tanto sentido en mi vida como aquella mañana.
Vaya hombre, justo después de mi cumpleaños, con la juerga que nos corrimos para celebrarlo. Estábamos un poco preocupados por si se encontraba bien o le habíamos hecho algo malo. En ese momento no era consciente, pero esa preocupación no era más que el nacimiento de un sentimiento nuevo que se implantaría en mi vida de una forma permanente, el sentimiento de amor/protección que siento hacia ti Naila, y que cada día crece tanto y tan rápido como tu misma.
¿Que hacer lo primero? - Ir al ginecólogo, sin duda. Así que nos plantamos en la consulta de Margarita más nerviosos que un pavo el día antes de Navidad y cuando te vimos por primera vez en el monitor de ecografías, con tu corazoncito palpitando como el de un caballo desbocado se nos caían por la cara unos lagrimones que ninguno de los dos supo ni quiso contener.
Desde ahora somos una familia de tres.


No hay comentarios:
Publicar un comentario